Los padres son
los principales y mejores estimuladores del lenguaje del bebé. Son también los
grandes responsables del aprendizaje del bebé por su equilibrio afectivo y su
adaptación social.
El primer
lenguaje del bebé es la expresión, a través de los balbuceos, sonrisas, llantos
y otros sonidos, de los sentimientos y necesidades. Así se comunican al
principio. Luego, poco a poco, los bebés van adquiriendo un lenguaje más
fluido, llegando al dominio de la comunicación verbal.



